"La escritura es la más elegante, sofisticada y de alguna manera más enigmática de las artes. Esto parte ya de su concepto, que conecta con ideas de
Quiero decir, cualquiera de nosotros ha visto algún culebrón cuando no tenía nada que hacer y se ha sentido ligeramente atontado después. Eso pasa porque se puede utilizar la escritura como un soporífero, dándole a la gente lo mismo un día tras otro, y manteniéndolos de esa manera dormidos. Pero también se puede utilizar el lenguaje para expandir sus conciencias.
Hay aspectos que no son maravillosos en absoluto. Creo que todos estamos de acuerdo con Orwell en que un vocabulario reducido dará lugar necesariamente a una consciencia reducida, igual que con
Creo que si aceptamos que esto es posible- y yo verdaderamente creo que lo es, teniendo en cuenta que el lector medio del tabloide The Sun sólo necesita unas 10.000 palabras para vivir, lo que, creedme, es una cantidad de vocabulario realmente penosa- si aceptamos que es así, el hecho de que limitando el lenguaje de la gente limitamos lo que son capaces de pensar, entonces también lo contrario debe de ser necesariamente verdadero.
(Esto se logra) expandiendo la cantidad de palabras y conceptos al alcance de la gente, poniendo esas palabras en órdenes nuevos, explotando las propiedades rítmicas de las palabras y utilizando las propiedades casi mágicas del lenguaje para invocar nuevas entidades o estados mentales o atmósferas para llevar al lector hacia mundos imaginarios completamente diferentes. Todas las cosas que la magia dice ser capaz de lograr son repetibles mediante la prosa ordinaria.
Creo que fue Aleyster Crowley quien dijo: “En realidad, un gran artista es superior a un gran mago”. Y yo diría que es verdad. Incluso añadiría que, en el sentido más puro, no hay diferencia entre los dos términos. (…)
Si piensas en ello, hay cosas en los libros que han causado guerras sangrientas, y que han cambiado por completo las civilizaciones en las que aparecieron, para bien o para mal. El inmenso poder de la palabra está presente en todas las partes del mundo que nos rodea. (…)
Las palabras pueden afectarte psicológicamente. Pueden cambiar el mundo entero. Sólo depende de lo en serio que te las tomes y del ingenio con el que las apliques."
(Extraído de su entrevista en Newsarama.com)





